Archivo | texto RSS feed for this section

Ejecutivos de la BP al borde de un ataque de vuvuzelas

2 Jul

A lo largo de la semana hemos seguido en Esfera Pública cómo un grupo de activistas ingleses ha puesto en problemas a la Tate (literalmente “ha manchado su imagen”) por su relación con la BP, emblema empresarial de los británicos que está a punto de sufrir un nuevo castigo por parte de la llamada sociedad civil.

Despues de lo de la Tate, Adam Quirk (video artista y editor del site Wreck & Salvage) abrió una convocatoria en Kickstarter (portal on line para gestionar fondos a iniciativas no institucionales) donde solicitaba inicialmente US $ 2000 para financiar una acción de la sociedad civil en contra de la BP. La acción consiste en un “ataque” con vuvuzelas a la sede de la BP en Lóndres. La idea es comprar 1000 vuvuzelas y convocar igual número de voluntarios, a los que se les dará a cada uno su respectiva vuuvuzela para que la hagan sonar durante varias horas frente a las oficinas de la BP y exasperar con el irritante sonido de este instrumento a su director (en la foto) y a sus ejecutivos (haber sabido antes y le hubiesemos dado una severa serenata a cada una de las cacicas locales que se han apropiado de varias instituciones del arte…)

Obviamente, una cosa son estas expresiones de la sociedad civil en un contexto como el británico (donde el director de la Tate ha respondido al “ataque” diciendo que los artistas están “en plena libertad de expresarse”) y otra muy distinta proponer acciones similares en nuestro medio, donde cualquier crítica es recibida como una acción arbitraria que puede tener consecuencias legales (ya se han visto casos donde un jurado amenazó con cárcel a un artista que cuestionó su papel en una convocatoria pública, o el caso de la Bienal de Sao Paulo, donde la expresión de unos “pixadores” en un evento que invitaba a la crítica y al debate abierto, fue interpretada por la institución como una acción vandálica y tuvo en la cárcel durante tres meses a uno de los “pixadores”).

La presión que pueden ejercer los ciudadanos sobre las instituciones que los representan (y que algunas veces actuan arbitraria o corruptamente) es lícita y, en muchos casos, necesaria. Una de las preguntas que puede dejar el caso de la BP ¿qué aprendemos de lo que sucede en otros contextos?, ¿es posible el activismo artístico en nuestro medio? o ¿será mejor seguir el tema por Internet o en encuentros teóricos sobre “arte y activismo” o “arte y política”?

Mientras se desarrolla la discusión local (abierta por Carlos Salazar y Pablo Batelli) quedamos pendientes de la “serenata” con vuvuzelas a la BP el próximo miércoles 7 de julio. Como la mayoría no podrá ir a Londres a cumplir con la cita, queda la opción de donar lo que quieran a esta causa (pulse aquí) o ver el video que subirá a youtube Adam Quirk.

Quedamos QAP

:

Catalina Vaughan

PD: adjunto un par de noticias que circulan por Internet

Man Organizes Vuvuzela Attack on BP Executives

Adam Quirk is probably a genius. That’s because he’s devised the perfect plan to combine America’s hatred of vuvuzelas-those obnoxious instruments that drown out all other sounds at the World Cup-with its continuing hatred of BP and its disastrous oil spill.

So, how does one combine two completely unrelated things to create a brilliant and beautiful third? Easy. Get about a hundred people to stand out in front of the BP offices and blow on their vuvuzelas all day long while the execs inside go crazy.

We told you Quirk was a genius.

“Twitter and the Internet make it easy for people to complain,” Quirk, a Brooklyn resident, tells us. “But in all likelihood, the BP top brass are not scanning Twitter searches for negative mentions and fretting away about it. You have to bring your disdain to where they live if you want them to pay any attention.”

Continue reading after the jump to learn more.

So that’s precisely what he’s doing. Quirk started the campaign on Kickstarter with a goal to raise $2,000. About $1,000 of that will benefit oil spill cleanup efforts, while the remaining cash will go toward funding the cost of those pesky vuvuzelas.

Currently, Vuvuzelas for BP has received around half the donations necessary to make this organized attack a reality.

After enough money is raised, volunteers from across the Internet will head to the BP International Headquarters in London on a daily basis to blow the South African noisemakers with as much gusto as humanly possible.

“The response has been so positive,” Quirk explains. “It’s seemingly a fun mixture of memes, but the end result is a net positive, in that BP gets real-world pressure and the Gulf fund gets real money.”

You can donate to the cause, as well. Visit the Kickstarter campaign page for more information or check out Quirk’s Twitter page for regular updates on the cause. Donations will be accepted through July 7.

“Serenata” con vuvuzelas para BP

EFE. El irritante sonido de la vuvuzela puede atormentar a muchos, pero también inspirar a otros, como a un estadounidense que prepara una orquesta de estas trompetas para protestar contra el derrame del Golfo de México frente a la sede de la petrolera British Petroleum en Londres.

El inconfundible sonido de estas cornetas de plástico se ha convertido en la incómoda banda sonora de los partidos del Mundial de Sudáfrica, y aunque entretiene a los aficionados, su molesto “vu vu” incomoda a deportistas, espectadores y a muchos más.
Precisamente por eso, el activista Adam Quirk ha propuesto la campaña para conseguir 2.000 dólares y decenas de voluntarios que quieran soplar hasta exasperar a los directivos de BP con el ensordecedor ruido.

Quirk, que trabaja como creativo audiovisual en Nueva York, reconoce que la serenata-protesta, que sonará durante las horas de trabajo, “no va a cambiar nada”, pero conseguirá atraer la atención de los medios de comunicación y poner “un poco más de presión pública” sobre la empresa.

La campaña se titula “Vuvuzelas para BP” y coloca en su página la fotografía de un sonriente Tony Hayward, el consejero delegado de la compañía, rodeado del tradicional instrumento sudafricano pintado de negro, que recuerda al petróleo.

fuente > http://noticias.terra.es/2010/espana/0701/actualidad/planean-una-serenata-de-vuvuzelas-contra-bp.aspx

Anuncios

Crónica de una institución anunciada

15 Jun

El Concejo de Bogotá aprobó (por fin!) la creación del Instituto Distrital de las Artes, que se venía adelantando en firme desde el año pasado (le deseamos a esta institución recien llegada una vida llena de proyectos y realizaciones, así como un diálogo fluido con la comunidad artística que, en principio, representa)

Este diálogo es vital tanto a nivel intra institucional como hacia aquellas entidades formales y no formales que hacen parte del contexto donde aterriza esta nueva entidad (que la Secretaría de Cultura ha venido mapeando a través de innumerables estudios, investigaciones y diseño de políticas sectoriales)

En una nota publicada por El Tiempo (anexa) Catalina Ramírez, quien dirige la Secretaría de Cultura, afirma que “lo que se busca con la creación de este instituto es responder a las necesidades de un sector que demandaba una entidad que pusiera en diálogo a todas las áreas artísticas y organizaciones culturales y así tener una unidad, un ente ejecutor de las políticas, los programas y los proyectos relacionados con todas las artes de Bogotá”

Como ya lo había anunciado anteriormente , el Proyecto de Acuerdo para la creación del Instituto Distrital de las Artes se presentó para análisis del Concejo de Bogotá el 16 de noviembre de 2009. El primer debate sobre el Proyecto de Acuerdo tuvo lugar el 2 de diciembre del mismo año, luego vinieron otros debates y finalmente el pasado 9 de junio el Concejo de Bogotá aprobó la creación del Instituto Distrital de las Artes (se opusieron las bancadas de Cambio Radical, Mira y PIN)

En el Proyecto de Acuerdo 120 de 2010 consta que el IDARTES tendrá como objeto:

“La ejecución de políticas, planes, programas y proyectos para el ejercicio efectivo de los derechos culturales de los habitantes del Distrito Capital, en lo relacionado con la formación, creación, investigación, circulación y apropiación de las áreas artísticas de literatura, artes plásticas, artes audiovisuales, arte dramático, danza y música, a excepción de la música sinfónica, académica y el canto lírico”

Según este Acuerdo, la FGAA devolvería la Gerencia de Artes Plásticas, que hará parte del Instituto Distrital de las Artes, al igual que los programas de la Galería Santa Fe como el Premio Luís Caballero y las Convocatorias de Artes Plásticas (se quedan con el Salón Bidimensional, el del Fuego y otros creados por la Alzate)

Catalina Vaughan

Postdata: nota de El Tiempo (con negrillas) y comunicado oficial de la Secretaría de Cultura

Bogotá tendrá ‘ministerio’ para el arte y la cultura; se trata del Instituto Distrital de las Artes

El nuevo ente distrital manejará programas y proyectos culturales y artísticos que antes estaban ‘regados’ en diferentes entidades. Este ente arrancará a funcionar en el primer trimestre del 2011, con un presupuesto inicial de 20 mil millones de pesos que, según la Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, Catalina Ramírez V., se invertirá en 80 por ciento en proyectos de arte y cultura.

Lo que se busca con la creación de este instituto es responder a las necesidades de un sector que demandaba una entidad que pusiera en diálogo a todas las áreas artísticas y organizaciones culturales y así tener una unidad, un ente ejecutor de las políticas, los programas y los proyectos relacionados con todas las artes de Bogotá“, afirma la secretaria.

Este ente -dice- administrará y desarrollará los proyectos de las áreas artísticas de la ciudad, en todas sus dimensiones, y promoverá la creación, circulación, formación e investigación en este campo.

Actualmente, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y la Orquesta Filarmónica son los entes que manejan las diferentes convocatorias en artes y canalizan los recursos para premios, becas y estímulos que se entregan a los bogotanos con rubros de la Secretaría. Ahora, lo hará el nuevo instituto.

Este también tendrá a cargo la administración de los escenarios culturales del Distrito como el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, el Centro Cultural la Media Torta, la Galería Santa Fe y la Cinemateca.

El manejo anual de estos escenarios cuesta cerca de 4 mil millones de pesos.

Según la secretaria, con la entidad se busca fortalecer el sector de las artes en la ciudad, así como garantizar los derechos culturales. De hecho, los gustos y talentos de los bogotanos apuntan, según análisis de las convocatorias en las que se inscriben, hacia la música y las artes escénicas.

¿Más burocracia?

Su creación, sin embargo, fue criticada por el concejal Fernando López, quien asegura que “ante el déficit fiscal del Distrito, esta iniciativa crea más burocracia y no contribuye a la austeridad de la ciudad”.

Según el concejal, las funciones del instituto ya existen en el interior de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y pueden seguir desarrollándose como hasta ahora.

“Estamos en Ley de Garantías y no es el momento oportuno para autorizar nuevas plantas de personal”, afirma.

Frente a esto, la secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, Catalina Ramírez, responde que no es burocracia pues “se racionaliza la gestión, se unifica la ejecución de políticas artísticas y se optimizan los recursos para ellas, dado que se ejecutarán en un solo lugar y no de forma desagregada, con equipos técnicos y humanos distintos, como venía sucediendo”.

El Instituto Distrital de las Artes será una de las cinco entidades adscritas de la Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte. Las otras cuatro son:el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, la Orquesta Filarmónica de Bogotá, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y, como entidad vinculada, Canal Capital.

Gustos culturales de los bogotanos

Según la más reciente Encuesta Bienal de Culturas, del Observatorio de Culturas de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, al preguntárseles a los bogotanos cuáles eran las dos áreas artísticas o culturales que más les gustaban, el 32 por ciento respondió que se inclinaba por la música y el cine, el 12 por ciento por el teatro y la música y el 11 por ciento por la música y la danza.

La música, dice la encuesta, es el área preferida en Bogotá y hacia allí apunta la inversión distrital.

fuente > http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/instituto-distrital-de-las-artes_7755451-1

***

Bogotá tendrá nuevo Instituto Distrital de las Artes a partir de 2011

La plenaria del Concejo de Bogotá dio vía libre a la propuesta de la Alcaldía Mayor de crear un nuevo Instituto de las Artes.

La creación del nuevo Instituto, se convierte además en uno de los logros de la Bogotá Positiva y de la administración del Alcalde Mayor Samuel Moreno Rojas, quIen en su Plan de desarrollo estableció la creación de la nueva entidad, con el fin de optimizar recursos y lograr una mayor articulación de las diferentes áreas artísticas.

Con la mayoría de cabildantes a favor, el Concejo de Bogotá, aprobó el miércoles 9 de Junio, la creación del nuevo Instituto Distrital de las artes, proyecto incluido en el plan de desarrollo del Alcalde Mayor de Bogotá, Samuel Moreno Rojas.

El Instituto Distrital de las Artes, será la máxima representación de las artes en Bogotá, y tendrá la misión de ejecutar los programas, proyectos y apoyos de las artes plásticas, la danza, el teatro, la música, la literatura y las artes visuales de la ciudad.

El Instituto, según la Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, Catalina Ramírez Vallejo, está concebido “como una unidad de pensamiento en torno a las artes, que desarrollará los proyectos de las áreas artísticas de la ciudad, en todas sus dimensiones y procesos como la creación, circulación, formación e investigación, además de administrar escenarios culturales como el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán, el Centro Cultural la Media Torta, la Cinemateca Distrital y la Galería Santa Fe.

El principal fundamento para la creación de la nueva entidad, según la Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, fue la “racionalización de la gestión. Con la creación del Instituto de las Artes se incrementará la gobernabilidad del sector, puesto que el diálogo entre sus entidades y las organizaciones culturales a través del Sistema Distrital de Arte, Cultura y Patrimonio será más coordinado y mejor articulado. Además, al unificar la ejecución de las políticas artísticas en el Instituto de las Artes, se optimiza el uso de los recursos y se cualifica el espacio para el diseño de la política y la dirección estratégica sectorial”.

El objeto del nuevo Instituto Distrital de las Artes, agrega Catalina Ramírez Vallejo “es la ejecución de políticas, planes, programas y proyectos para el ejercicio efectivo de los derechos culturales de los habitantes del Distrito Capital, en lo relacionado con la formación, creación, investigación, circulación y apropiación de las áreas artísticas”.

Con la creación de este nuevo Instituto, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, como cabeza del sector Cultura, recreación y Deporte, contará a partir de 2011 con 5 entidades adscritas: el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, la Orquesta Filarmónica de Bogotá, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y el nuevo Instituto Distrital de las Artes, y como entidad vinculada, Canal Capital.

Ante la aprobación del Concejo de la ciudad a esta iniciativa, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y la Orquesta Filarmónica de Bogotá, entidades que hasta el momento estaban encargadas de las artes plásticas, la literatura y las artes visuales; y las áreas de música, danza y arte dramático, respectivamente, continuarán con los programas que venían desarrollando antes de la reforma administrativa de 2006.

fuente >
http://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/portal/node/3651

Populismo estético (para arquitectos)

2 May

El trabajo colectivo y el interés por los valores y materiales autóctonos define en buena parte el trabajo de este joven arquitecto, quien ha tenido importantes reconocimientos de su gremio, siendo uno de ellos un premio en la Bienal de Arquitectura por una biblioteca pública en Guanacas (Cauca), en la que además de establecer una clara relación con el lugar, llevó adelante el proyecto con una activa  participación de la comunidad (algo poco usual en el ejercicio de la arquitectura)

Ahora, una cosa es el interés por lo comunitario y los valores locales en la arquitectura y otra, muy distinta, querer hacer extensivas estas prácticas al campo del arte. En principio, queda claro que Hosie no habla desde el arte sino desde la arquitectura y que su público no es otro que el de los arquitectos. Para ellos de pronto “eso de lo popular” puede conservar algunos visos de novedad, mientras que para el arte el tema es algo tan visto, que abordarlo actualmente exige tratamientos distintos a los de “retratar los muros”, atribuirle valores plásticos a los “errores de ortografía” o colgar ropa (“así hacen ellos en sus casas”) a la entrada del Museo: “¡Qué irreverencia chino Simon!” le dirán reconocidos arquitectos como Dicken Castro o Germán Samper.

Y no se trata de que el joven Hosie no investigue, todo lo contrario, se la pasó por más de cinco años trabajando con la comunidad del barrio El Paraiso (seguramente desarrollando un valioso proyecto arquitectónico que pronto veremos en alguna Bienal o revista de arquitectura), pero una cosa es utilizar todo esa información para concretar una solución arquitectónica y otra, muy distinta, aprovechar ese material para para una nueva intentona artística (“y nada mejor que presentarlo en ese estupendo museo que construyó Daniel, toda una belleza!”).

Definitivamente Simón Hosie quiere ser artista (para arquitectos). Y sí, es posible que descreste a buena parte de ese gremio, algunos amigos y familiares (no demora la entrevista lacrimosa con María Elvira Samper), pero gran parte del medio artístico no lo toma en serio. Y no es que lo “abominen”, como dice el periodista con el ánimo de presentarlo como un niño incomprendido que entrevista nuevamente a ver si se genera controversia (“seguro le van a caer durísmo, pues su obra es muy polémica”), no, simplemente, lo que presenta en el Museo de la Tadeo son los trabajos que un arquitecto que retoma algunas estrategias del arte, enmarcando todo este proceso en una muestra más de populismo estético (para arquitectos).

Catalina Vaughan

Los dejo con la nota de prensa (los subrayados son mios):

Simón Hosie vuelve al ruedo con una muestra que ironiza sobre riquezas y pobrezas. Se trata de ‘¡Buenas!’, revista que tiene un formato similar al de la publicación española ‘¡Hola!’

De la misma manera como el jet set español se mira en la famosa revista ¡HOLA!, ahora los habitantes del barrio El Paraíso, de Ciudad Bolívar (Bogotá), se pueden ver en ¡BUENAS!, una publicación en papel de lujo, con fotos a todo color y a doble página -como ¡HOLA!-, pero con historias de personajes que sobreviven, aman y luchan en ese barrio capitalino, donde la vida está lejos de ser color de rosa.

¡BUENAS! es una propuesta del controversial artista Simón Hosie, querido y abominado en el medio del arte desde cuando, el año pasado, se dio a conocer como el autor de la Carta furtiva, obra en la que una humilde mujer escribía una carta anónima con sus vivencias y opiniones, y que luego Hosie reveló que era un invento suyo.

Siguiendo con lo popular, esta vez presenta en el Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano Ablando (sic) con la pared,una colorida exposición curada por Ana María Escallón, con una treintena de pinturas, fotos en gran formato y video, en el que destaca esta revista satinada de 114 páginas.

Hosie basó esta obra no periodística (es una creación) en su trabajo de seis años en el barrio El Paraíso. Con el formato de las revistas que hablan de los que habitan el pent-house de la pirámide social, muestra cómo son los que sobreviven en el sótano. Ancianos, mujeres, hombres y jóvenes de El Paraíso hablan de las experiencias de su subsistencia y lo que piensan. En las fotos, tomadas en sus casas, se ven los colores y los materiales con los que están hechas. Les preguntó sobre asuntos que suelen parecer banales, como la ropa, la decoración, sus gustos sobre la pareja, el amor, la belleza, el arte y la vida cotidiana.

También sobre la salud (mejor, enfermedad), la muerte, la comida (es decir, el hambre).

Según él, en sus vidas hay un conjunto de expresiones estéticas: “Hay una estética dominante y unas subyugadas, y estoy mostrando el panorama que no se ve. Su estética no viene de una idea conceptual sino de lo que viven”, dice Hosie.

Al parecer, es derivada del demoledor sentido común: “Cuando hace frío me pongo un saco y, si no, algo más ligero”, dice Margarita Sánchez, entrevistada por Hosie. Hay mucho de vergüenza en el resto de la sociedad cuando mira esto. Entre nosotros, la idea de progreso volvió inculto a lo popular. En nuestra sociedad, con unas diferencias cada vez más extremas, duras y dolorosas, resulta complejo asumir que hay una estética popular que goza de imaginación y claridad“, opina el artista.

También habla de lo que la gente hace para subsistir. Al señor Pedro Telmo, que recoge agua lluvia para su casa, le pregunta: “¿De dónde viene esa actitud con un enorme sentido ecológico?” “¿De dónde más? ¡Del recibo del agua!”, responde Telmo.

¿Una oda a la pobreza? “No -sostiene Hosie-. ¡Nadie quiere vivir así! Vivir así duele, pero como estamos a años luz de ofrecer un modelo de vida como el del norte bogotano, hay que hallar soluciones desde otras perspectivas, desde valores no materiales. Con esto quiero reflexionar sobre esa riqueza que tienen y que no brilla, sobre los valores que no se ven por los prejuicios”.

Algunos piensan que mostrar la pobreza material de la gente que carece de lo básico con el estilo de una revista frívola es una burla.

Hosie no lo cree: “Me interesan las preguntas y las contradicciones. Uso el ropaje de lo frívolo y de la élite del gusto para mostrar los valores de la gente. Así revelo riquezas y pobrezas de unos y otros”.

http://www.eltiempo.com/culturayocio/arte_eltiempo_vivein/artista-crea-revista-para-los-desconocidos_7690443-1

Tania Bruguera: el retorno de lo banal

1 Abr

Va esta nota de Rosa Naharro (y Naharro no yerra) donde es palpable el inevitable proceso de banalización de la marca Bruguera, que quedó bastante afectada por la fuerte rechifla que tuvo en nuestro país y que a diferencia del “revuelo” que ha obtenido en otros lares (generalmente en revistas de arte y medios impresos) aquí se le sirvió como especialidad de la casa inmediatamente despues de su performance (luego de una dieta de varios días le figuró convalecencia un buen tiempo back home)

Catalina Vaughan

“Inocentes sabotajes” de Tania Bruguera

Después del varapalos (dura crítica, reprimenda) recibido tras su última acción en Bogotá, tras repartir cocaína entre los asistentes a un congreso en la Universidad Nacional de Colombia, Tania Bruguera vuelve a realizar una serie de acciones, ahora si, con más cautela, en distintos museos e instituciones de Europa.

Phronesis es el título de la nueva exposición de Tania Bruguera en la galería Juana de Aizpuru, en Madrid. Este término, que podríamos traducir por “prudencia”- entendida como conocimiento práctico que guía una acción o comportamiento- se desmarca de lo que hasta ahora han sido las acciones de esta artista, conocida internacionalmente por su im-prudencia. De ello, dan fe sus múltiples acciones: se ha paseado desnuda con un ternero degollado al cuello, ha comido tierra (de Cuba, claro); ha impartido un curso-performance de cómo fabricar bombas molotov; ha metido caballos en la Tate Modern, con policía londinense incluida, para que controlara a los visitantes y hasta ha jugado a la ruleta rusa- ¿arriesgando su vida?- (Autosabotaje, 2009, Bienal de Venecia). Es quizá su última acción, realizada el pasado año en Bogotá, durante un festival de performance, la que más polvareda ha levantado, por sus descaradas connotaciones políticas en un país de narcos: la artista repartió cocaína entre los asistentes a dicha charla.

Que sus obras molestan, está claro. Y ello se debe a que sus acciones además de ser políticas, generan política, he ahí el conflicto. La artista trabaja directamente con la realidad, o más bien, con sus miserias y contradicciones, y esto es lo que cuesta digerir: el sacrificio de la estética a favor de una ética. Desde sus primeros trabajos, donde la performatividad y el cuerpo humano, especialmente el de la mujer, ocupaban gran parte de sus reflexiones- cercano al trabajo de Ana Mendieta, Gina Pane o Marina Abramovic-, la artista ha ido ampliando ese mismo concepto (político siempre) al cuerpo de lo social. Su arte ha evolucionado hacía un Arte de Conducta, como así se denomina la cátedra que dirige y que imparte en el Instituto Superior de la Habana, donde se experimenta y enseña el arte de la performance.

Ahora bien, las acciones propuestas por la artista en esta ocasión, lejos de provocar, han sido realizadas sin un público, y sin causar demasiado revuelo. Durante un mes, tiempo que ha durado la exposición, la artista, cada lunes, miércoles y viernes, ha improvisado un pequeño acto de subversión en distintos museos e instituciones de Europa: organizar, durante la inauguración de la exposición, una sesión de tatuaje en la que inscribía insignias revolucionarias en la piel de los asistentes (con tinta efímera, como todo espíritu revolucionario…); lamer una escultura de Richard Serra en el Museo Reina Sofía (la famosa escultura perdida de 38 toneladas de peso); permanecer tumbada en el suelo del Louvre con un periódico que da la noticia de la muerte de un disidente cubano (mientras la artista escucha con auriculares un discurso de Fidel Castro pronunciado en 1961 sobre las artes); robar el móvil al director del FRAC de Lorraine o descolgar fotos de profesores de una universidad, son algunas de estas acciones-fechorías.

Después, Tania enviaba las fotografías realizadas desde un dispositivo móvil, vía email, a la galería, para que fueran colgadas como material documental en las paredes de la misma. En este caso, la galería es simplemente el depositario de unas imágenes (mal enfocadas y de pequeño formato, aunque hemos de suponer, comerciales). Ante la progresiva desmaterialización del objeto, cabe preguntarse si será éste, el ser meros contenedores de archivos, el futuro de galerías y museos. Por otra parte, tiene su lógica que así sea en el caso de las performances, por su misma condición y porque nacieron contra-fuera de las instituciones.

Lo cierto es que si comparamos estas acciones con el resto de su producción artística, de gran calado político y hasta traumático, no pueden dejar de resultarnos pequeñas bromas o sabotajes inocentes, e incluso, banales, independientemente del significado que se les asigne. Y eso a pesar de que la intención de la artista es evidente: arremeter contra lo que ya es un hecho, la institucionalización de la performance. Una disciplina a la que siempre se le atribuyó un poder de resistencia frente a la mercantilización, y que hoy parece abocada a la espectacularización. De cualquier manera, reflexionar sobre los orígenes y el futuro de la performance es de vital importancia, aunque sea a través minúsculos gestos…de ahí que Tania Brugera vuelva a los orígenes de la disciplina y plantee un concepto de “performance ambulante”- en distintas ubicaciones- y hasta ilegal (o alegal, más bien) donde la acción, siempre irrepetible, transcurre-acontece sin el beneplácito de la institución donde se desarrolla.

publicada en A Desk

***

Lecturas recomendadas:

En Torno Al Performance De Tania Bruguera

Polémica En Los Medios Por El Performance De Tania Bruguera

Suite Affaire Bruguera

Va esta nota de Rosa Naharro (y Naharro no yerra) donde es palpable el inevitable proceso de banalización de la marca Bruguera, que quedó bastante afectada por la fuerte rechifla que tuvo en nuestro país y que a diferencia del “revuelo” que ha obtenido en otros lares (generalmente en revistas de arte y medios impresos) aquí se le sirvió como especialidad de la casa horas despues de su performance (luego de una dieta de varios días le figuró convalecencia un buen tiempo back home)

Catalina Vaughan

“Inocentes sabotajes” de Tania Bruguera

Después del varapalos (dura crítica, reprimenda) recibido tras su última acción en Bogotá, tras repartir cocaína entre los asistentes a un congreso en la Universidad Nacional de Colombia, Tania Bruguera vuelve a realizar una serie de acciones, ahora si, con más cautela, en distintos museos e instituciones de Europa.

Phronesis es el título de la nueva exposición de Tania Bruguera en la galería Juana de Aizpuru, en Madrid. Este término, que podríamos traducir por “prudencia”- entendida como conocimiento práctico que guía una acción o comportamiento- se desmarca de lo que hasta ahora han sido las acciones de esta artista, conocida internacionalmente por su im-prudencia. De ello, dan fe sus múltiples acciones: se ha paseado desnuda con un ternero degollado al cuello, ha comido tierra (de Cuba, claro); ha impartido un curso-performance de cómo fabricar bombas molotov; ha metido caballos en la Tate Modern, con policía londinense incluida, para que controlara a los visitantes y hasta ha jugado a la ruleta rusa- ¿arriesgando su vida?- (Autosabotaje, 2009, Bienal de Venecia). Es quizá su última acción, realizada el pasado año en Bogotá, durante un festival de performance, la que más polvareda ha levantado, por sus descaradas connotaciones políticas en un país de narcos: la artista repartió cocaína entre los asistentes a dicha charla.

Que sus obras molestan, está claro. Y ello se debe a que sus acciones además de ser políticas, generan política, he ahí el conflicto. La artista trabaja directamente con la realidad, o más bien, con sus miserias y contradicciones, y esto es lo que cuesta digerir: el sacrificio de la estética a favor de una ética. Desde sus primeros trabajos, donde la performatividad y el cuerpo humano, especialmente el de la mujer, ocupaban gran parte de sus reflexiones- cercano al trabajo de Ana Mendieta, Gina Pane o Marina Abramovic-, la artista ha ido ampliando ese mismo concepto (político siempre) al cuerpo de lo social. Su arte ha evolucionado hacía un Arte de Conducta, como así se denomina la cátedra que dirige y que imparte en el Instituto Superior de la Habana, donde se experimenta y enseña el arte de la performance.

Ahora bien, las acciones propuestas por la artista en esta ocasión, lejos de provocar, han sido realizadas sin un público, y sin causar demasiado revuelo. Durante un mes, tiempo que ha durado la exposición, la artista, cada lunes, miércoles y viernes, ha improvisado un pequeño acto de subversión en distintos museos e instituciones de Europa: organizar, durante la inauguración de la exposición, una sesión de tatuaje en la que inscribía insignias revolucionarias en la piel de los asistentes (con tinta efímera, como todo espíritu revolucionario…); lamer una escultura de Richard Serra en el Museo Reina Sofía (la famosa escultura perdida de 38 toneladas de peso); permanecer tumbada en el suelo del Louvre con un periódico que da la noticia de la muerte de un disidente cubano (mientras la artista escucha con auriculares un discurso de Fidel Castro pronunciado en 1961 sobre las artes); robar el móvil al director del FRAC de Lorraine o descolgar fotos de profesores de una universidad, son algunas de estas acciones-fechorías.

Después, Tania enviaba las fotografías realizadas desde un dispositivo móvil, vía email, a la galería, para que fueran colgadas como material documental en las paredes de la misma. En este caso, la galería es simplemente el depositario de unas imágenes (mal enfocadas y de pequeño formato, aunque hemos de suponer, comerciales). Ante la progresiva desmaterialización del objeto, cabe preguntarse si será éste, el ser meros contenedores de archivos, el futuro de galerías y museos. Por otra parte, tiene su lógica que así sea en el caso de las performances, por su misma condición y porque nacieron contra-fuera de las instituciones.

Lo cierto es que si comparamos estas acciones con el resto de su producción artística, de gran calado político y hasta traumático, no pueden dejar de resultarnos pequeñas bromas o sabotajes inocentes, e incluso, banales, independientemente del significado que se les asigne. Y eso a pesar de que la intención de la artista es evidente: arremeter contra lo que ya es un hecho, la institucionalización de la performance. Una disciplina a la que siempre se le atribuyó un poder de resistencia frente a la mercantilización, y que hoy parece abocada a la espectacularización. De cualquier manera, reflexionar sobre los orígenes y el futuro de la performance es de vital importancia, aunque sea a través minúsculos gestos…de ahí que Tania Brugera vuelva a los orígenes de la disciplina y plantee un concepto de “performance ambulante”- en distintas ubicaciones- y hasta ilegal (o alegal, más bien) donde la acción, siempre irrepetible, transcurre-acontece sin el beneplácito de la institución donde se desarrolla.

publicada en A Desk

***

Lecturas recomendadas:

En Torno Al Performance De Tania Bruguera

Polémica En Los Medios Por El Performance De Tania Bruguera

Suite Affaire Bruguera

El vacío como medio

10 Mar

Z-Wave, Zada Hadid

Con el objeto de celebrar los cincuenta años de vida del Museo Guggenheim de Nueva York, su chief curator (Nancy Spector) convocó artistas, arquitectos y diseñadores a partipar en una muestra que con el nombre de “Contemplando el vacío” invita a reflexionar sobre el vacío central de este archi famoso museo (sí, muchos artistas lo han hecho desde hace décadas en este Museo, pero para esta ocasión la invitación es amplia y la forma de intervenirlo es con imágenes) Los cerca de doscientos invitados respondieron con fotografías, bocetos, dibujos y acuarelas que fueron dispuestas sin mayores arandelas en vitrinas y paredes del Museo.

A continuación haré un breve recorrido por algunas de las propuestas de esta exposición en el Guggenheim y sus formas de cuestionar y/o reflexionar sobre la historia de una institución.

En esta propuesta de Doris Salcedo para “Contemplando el Vacío” se yuxtaponen los edificios que documentó Hans Haacke para su exposición individual en el Guggenheim que, con el titulo de Shapolsky et al. Manhattan Real Estate Holdings, A Real Time Social System, señaló las oscuras transacciones inmobiliarias de Harry Shapolsky y sus nexos con los negocios personales de los miembros del Consejo de Administración del Museo. Seis semanas antes de su inauguración la exposición fue cancelada por el director del Guggenheim como un acto desesperado por invisibilizar este asunto.

Art Trap (trampa del arte) es el titulo de esta mirada del arquitecto Minsuk Cho donde el público es absorbido y entra a formar parte del edificio gracias a unas sillas especiales que permite a los muchos visitantes del Museo experimentar su vacío central. Si desde hace décadas el museo es parte de la obra, por qué no pensar que el público hace parte del museo, más aún en una época donde lo primordial para este público es el espacio museal como experiencia estética?

La propuesta de JDS (Julien de Smedt, ex PLOT) se titula “Experiencing the Void” y juega con la intención original de Frank Lloyd Wright (arquitecto del edificio) de recorrer el museo en forma descendente.

Este trabajo de Doug Aitken tranforma el Guggenheim en una suerte de museo caminante gracias a una estructura de espuma con la que viste a una amiga que camina por varios lugares de Nueva York (un gesto que aterriza la marca Guggenheim en una escala menos espectacular y brandificada).

Post historia institucional

En este contexto de reflexiones sobre el vacío, historia institucional y teniendo en cuenta que en el 2010 cumple 40 años la Sala de Arte del Planetario ¿no creen que va siendo como hora de reflexionar sobre el vacío que dejará un lugar que despues de tantos años de funcionar como espacio de arte (primero fue sede del Museo de Arte Moderno y luego de la Galería Santa Fe) desaparecerá en el curso de este año pleno de celebraciones del Bicentenario?

Aunque la Fundación Alzate asegura que no se irá del lugar sin tener una nueve sede, el futuro de este espacio no está muy claro como señaló Lucas Ospina en su texto Entre lo serio y lo solemne:

“Lo más grave es que la Galería Santa Fe desaparecerá del Planetario de Bogotá a mediados de este año por obras de “reforzamiento estructural”, y aun no tiene sede fija o temporal. Se han hecho promesas solemnes como alojarla en un fantasioso “Palacio para las Artes” o tímidas insinuaciones que buscan por el centro de la ciudad un espacio con la misma escala y acceso peatonal”

Creo que sería intereseante -y necesario- que desde la misma comunidad artística se iniciara un proceso de revisión del estado en que se encuentra este espacio (en vez de organizar debates tardíos en torno al Luis Caballero, la FGAA podría abrir un espacio para socializar lo que se ha hecho en torno a la Galería Santa Fe y lo que queda por hacer…).

Cierro con un link para aquellos interesados en seguir contemplando el vacío (del Guggenheim) y con unas lecturas en torno al caso de la FGAA y la Galería Santa Fe.

Contemplating the void, Guggenheim Museum, NYC, febrero-marzo 2010

Lecturas recomendadas:

La contracontrareforma, Catalina Vaughan, febrero de 2010

Entre lo serio y lo solemne, Lucas Ospina, Silla Vacía, febrero de 2010

El medio y los medios, Catalina Vaughan, diciembre de 2009

Calma chicha, debate en Esfera Pública, agosto de 2008

Política distrital, Catalina Vaughan, junio de 2008

La Alzate en crisis, debate en Esfera Pública, abril de 2008

¿Simposio o soponcio?

4 Feb
La semana pasada tuvo lugar en Popayán el Simposio de Profesionales Formales e Informales de las Artes Plásticas y Visuales (Wow! qué nombre!)

Por lo que se pudo ver en la transmisión “en vivo y en directo” del Simposio había muy poco público. ¿Qué objeto tiene desplazar a más de treinta personas a Popayán cuando se pudo haber hecho en Cali, de donde eran la mayor parte de los participantes?, más aún cuando el Simposio tenía como lema la pregunta ¿Pero de que vive un artista en Colombia? (!!?)

De entrada hay que decir que el logo del Simposio deja mucho que desear (el perfecto cliché del artista, le faltó el “moustache”) Debajo del logo vemos a Víctor Manuel Rodriguez (also known as “Viticor”), gestor de la Reforma Distrital de Cultura y responsable directo de que la Alzate tenga ahora a su cargo el manejo del presupuesto de artes plásticas en el distrito (imagino severa dosis de verborrea impregnada de la jeringonza de los estudios culturales) ¿Alguien le habrá preguntado el por qué de este debacle burocrática? ¿qué hace este señor de invitado a este encuentro?, ¿respondiendo a la pregunta de qué vive un artista en Colombia?

Se agradece a alguno de los muchos ponentes que nos cuenten qué pasó con este personaje y qué otras cosas sucedieron en esta especie de “retiros artísticos” (se supo además que varios artistas sufrieron severo soponcio luego de semejante convivencia).

Víctor Alabarracín (con visibles signos de agotamiento… ¿habrá puesto en aprietos a Vitícor?)

Jaime Cerón (con algo de dolor responde a la pregunta ¿de qué viven los curadores?)

Lucas Ospina (sin dar todavía muestras de cansancio… ¿será que nos puede decir qué piensa de todo esto?)

Danilo Dueñas (abstraido y en estado pre-soponcio)

Veronica Wiman (qué soponcio! ¿why Helena did not invited Mariangela instead of this avatar?)

Otra de las “perlas” de Víctor Manuel Rodriguez tiene que ver con la creación del Instituto Distrital de las Artes, actualmente en trámite en el Concejo de Bogotá y al que me referí en un pasado post publicado en pleno diciembre y que seguramente quedó sepultado por las fiestas navideñas. Cierro con un fragmento de este post, titulado El medio y los medios:

En una nota informativa publicada en la página Samuel Alcalde el pasado 16 de noviembre, el Proyecto de Acuerdo para la creación del Instituto Distrital de las Artes se presentó para análisis del Concejo de Bogotá. El primer debate sobre el Proyecto de Acuerdo tuvo lugar el pasado 2 de diciembre y es posible que para el primer semestre del 2010 el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES) sea una realidad, después habrá que esperar a que nombren su director y se inicie un nuevo proceso de empalmes y ajustes que tomarán su buen tiempo (no hay que olvidar que Víctor Manuel Rodriguez, ex Subdirector de Fomento a las Artes, ha estado cerca de este proceso y puede tener sus aspiraciones para desempeñar un cargo directivo en el naciente Instituto).

Según consta en el Proyecto de Acuerdo 427 el IDARTES tendrá como objeto:

“La ejecución de políticas, planes, programas y proyectos para el ejercicio efectivo de los derechos culturales de los habitantes del Distrito Capital, en lo relacionado con la formación, creación, investigación, circulación y apropiación de las áreas artísticas de literatura, artes plásticas, artes audiovisuales, arte dramático, danza y música, a excepción de la música sinfónica, académica y el canto lírico”

Es decir, la creación del IDARTES no implica (como se dijo inicialmente) transformación alguna para el sector de las artes visuales (“Catalina Ramírez, adelantaba que las funciones de la Gilberto Alzate volverían a ser las de antes de la reforma, con la creación del nuevo Instituto de las Artes”). La FGAA continuará ejecutando los recursos y planes de las artes visuales pues tiene entre sus principales funciones “ejecutar las políticas, planes, programas y proyectos enfocados a desarrollar una programación cultura y artística permanente. Ejecutar los planes, programas y proyectos acordes con su misión y relacionados con el fomento y circulación a las artes plásticas y visuales, tales como concursos y salones de convocatoria pública nacional y ajustarlos regularmente a las prácticas y requerimientos del campo”.

La creación del IDARTES no genera cambios de fondo sino una entidad burocrática a la que se reportarán otras entidades como la Alzate, que conserva el manejo de las convocatorias, exposiciones y concursos (el problema no es la institución en sí, sino la poca representatividad, credibilidad y capacidad de interlocución que tiene con un medio artístico que en teoría “representa”)

Así como vamos, vamos mal.

___

Catalina Vaughan

Fotos de Juan Carlos Cuadros

¿A quien otorgaría usted el Premio Luis Caballero?

1 Feb

El próximo viernes 5 de Febrero se dará a conocer el artista ganador de la quinta edición del Premio Luis Caballero. 6 artistas están nominados. El ganador recibirá un premio de 50 millones de pesos.

Despues de ver las propuestas y leer las críticas, el público puede otorgar su premio. Es decir, se trata de un “premio del público” y la votación está abierta hasta este viernes (no se trata de que esta votación incida en la del jurado, que falló desde el año pasado y sólo se hará público este viernes)

La votación estará abierta hasta el viernes 5 de ferbrero a las 7 am. El sistema no permite más de un voto por persona (IP)