Archivo | febrero, 2010

La Escuela Esférica del Desasosiego

21 Feb

“Las buenas noticias: logre sacar la camioneta de la aduana en Cartagena. Las malas noticias: costo cerca de tres mil dolares entre envios, sobornos, transporte, estancia y otras cosas. Las buenas noticias: logre salir de Cartagena a Bogota. Las malas noticias: finalmente tuve que encarar las carreteras colombianas. Las buenas noticias: alguien pudo venir conmigo, Manuel Zuñiga, un artista y gran entusiasta de los viajes. Las malas noticias: Manuel no maneja. Las cuenas noticias: tomamos la ruta “sin guerrillas” por Bucaramanga. Las malas noticias: es la carretera mas topograficamente escabrosa que he transitado en mi vida. El viaje a Bogota duro 24 horas, la mayoria de ellas a 30kms. por hora detras de multiples trailers en curvas abundantes. Las malas noticias: la carretera esta completamente militarizada, y hay retenes casi cada 20 kms. Las buenas noticias: los soldados son altamente respetuosos y civilizados, y parecen simpatizar con los mexicanos por las rancheras y por Cantinflas. Las malas noticias: llevo placas americanas en territorio de guerrilla. Las buenas noticias: todo el mundo aqui cree que Alaska es parte de Canada. Las buenas noticias: despues de una estancia en Tunja, que es casi identico a Toluca, llegamos a Bogota, y montamos la escuela en la quinta de Bolivar, el lugar mas adecuado historicamente para este proyecto”

Pablo Helguera

Catalina Vaughan: En su texto Mapping the Republic of Contemporary Art es claro que el paso por Colombia fue toda una experiencia para su proyecto Escuela Panamericana del Desasosiego (EPD) que planteaba articular una serie de relaciones a partir de debates, talleres, videos e intervenciones en un recorrido que iba desde Alaska hasta la Patagonia. Se podría pensar que el debate que usted esperaba generar a su paso por Colombia (y todos los demás países) fuese en principio a partir de los temas que proponía la EPD. Al leer su texto deja ver una clara sensación de desasosiego al recordar Sueños Panamericanos, debate que se dió a través de Esfera Pública en torno a su proyecto. Esta sensación se da por una parte porque artistas que debatían con usted en Esfera Pública como Lucas Ospina y Francois Bucher no “habían visto” su proyecto. ¿No consistía este proyecto en generar o cruzar espacios de debate? Si esto es así, se podría pensar que su desasosiego emerge de constatar que así venga con una serie de contenidos predeterminados, el debate en Colombia no los tuvo en cuenta (Ospina, Bucher y otros “no vieron” su proyecto) y la EPD entró en una zona de turbulencia donde su director perdió el control (no “hace las preguntas” ni “pone los temas”) sino que pasa -como le sucedió a Carlos Castañeda- de ser “observador” a ser “observado”. ¿Si se trataba de propiciar conexiones y debate no cree que en Colombia fue donde la EPD logró con mayor nitidez sus objetivos? ¿O cree que por el hecho de que Ospina y Bucher no vieron su proyecto, o usted no puso los temas, este debate en Esfera Pública pierde validez?

Pablo Helguera: Quisiera primero decir que, desde hace muchos años, Bogotá ha jugado un papel muy importante para mí en lo personal y profesional. Hace una década, en la Universidad de los Andes, monté una exposición ahí que de hecho fue mi primera muestra individual en latinoamérica (fuera de México). En esa misma ocasión — supongo casi nadie se acordará ya — estuve involucrado en participar en un simposio/seminario titulado “el artista y el museo”, donde se trataron varios temas circundantes a la crítica institucional — algo que hace 10 años no se hacía mucho en latinoamérica. Esto viene a cuento por dos razones: una, porque desde ese momento he tenido un interés particular por establecer un diálogo con los artistas y hacedores culturales en Colombia, porque sinceramente considero que lo que sucede ahora en Colombia (igual que entonces) es de lo más interesante de latinoamérica; pero tambien lo menciono porque creo que en los debates que se dieron durante mi visita existía la percepción que yo no entendía el contexto cultural dentro de los cuales se dio este debate ( y la crítica institucional fue uno de los temas precisamente que se mencionaron). En cuanto a su pregunta: a pesar de lo que parecía, el proyecto de la EPD no pretendía “controlar” los debates- ése fue precisamente uno de los malentendidos que se dió en la polémica. Al contrario: el proyecto estaba formado con el objetivo de funcionar como un recipiente dentro del cual cada lugar le dio el significado que quiso, y mi papel era moderar. Y de hecho hubo un debate en Bogotá que tocó varios temas, escogido por un grupo de participantes que incluyeron a artistas, educadores y curadores que se reunieron en la Quinta de Bolívar donde se habló de identidad nacional. Lo que generó el intercambio en esferapública fue una reseña satírica que Lucas Ospina hizo sobre el proyecto. Mi objeción original sobre la reseña — y aún creo que se sostiene— era que al reseñar algo uno tiene que presenciarlo y no simplemente imaginarlo —creo, al menos, que eso es lo que hace la mayoría de los que escriben reseñas, ya sea de una exposición, performance, evento politico o lo que sea. El debate de esferapública vino después. El debate que este intercambio suscitó opacó al debate de la Quinta de Bolívar, pero también fue revelador de varias cosas. Es verdad que en cada sede yo fui tanto observador como observado, pero siempre estuve consciente de ese hecho (era imposible no estarlo) y de hecho estaba de alguna manera u otra obligado a jugar un papel en cada lugar, que fue desde ser “el artista mexicano,” “el educador” o “el terapista” a ser “el artista neoyorkino representante de la institucion” o lo que fuera. En Bogotá mi papel resultó ser el de la institución criticada. Por supuesto que no me gusto tener que jugar ese papel. Pero creo que, en retrospectiva, el instinto de quitar el enfoque en Colombia y ponerlo en el proyecto es indicativo de una manera de percibir la autoridad y en particular la institución que vale la pena analizar —y yo no soy la persona indicada para hacerlo. Al final, si hay algo que se puede salvar de ese debate no es de si la EPD era buen proyecto o no, o de si yo entendia a los colombianos o no, (realmente, ¿a quién le puede interesar eso?) sino de si esos debates revelan algo acerca de la manera en que el medio cultural en Colombia se relaciona con las instituciones, ya sean instituciones gubernamentales, culturales, o con la gran metainstitución que es el mundo del arte. Mi punto en ese momento, que aún comparto hoy— era que esa estrategia crítica que se le aplicó a la EPD proviene precisamente de la crítica institucional de principios de los noventa, que consiste en demonizar la institución sin proponer modelos de debate o producción que la reemplace o trascienda. Creo que mi desasosiego principal durante el debate provino del hecho que yo veía, y aun veo, al proyecto de la EPD como algo que con todos sus defectos buscaba sinceramente generar un debate común entre individuos y grupos en las américas, y que estaba motivado por intereses sinceros y por una consternación que en latinoamérica solemos criticar más que actuar. Pero al final, aunque de forma negativa, el debate de Bogotá fue irónicamente el más productivo de todos, puesto que al tratar yo de generar un debate sincero se dio uno auténtico aunque fuera a través de intercambios francamente cínicos, y los críticos del proyecto acabaron validándolo a través de la atención inusual que le dieron en el ciberespacio.

Catalina Vaughan: Entiendo que la EPD tratara de privilegiar el encuentro directo sin mediaciones de la red. Ese tipo de encuentros y debates se dieron en todas las ciudades que iba visitando. En el caso de Bogotá lo hizo en la Quinta de Bolívar y recuerdo muy bien que se dijo que habían algunos curadores, artistas y un par de estudiantes. Pablo hizo una presentación y se dió un breve intercambio. Había pocas personas pero el diálogo fluyó sin problemas. Comparando esta experiencia con la del debate en la red le puedo decir que son casos muy distintos. El de la Quinta estuvo más cerca de un encuentro académico y formal. El de Esfera Pública, como bien lo dice, fluyó de forma similar a una discusión de artistas en un Café (en la que Pablo entraba y salía a medida que recorría el país y cruzaba algunas fronteras) Igualmente, usted señala que el debate en la red habla más de la idiosincracia bogotana. Y es cierto, la ironía y la sátira son parte del DNA de esta ciudad rodeada de montañas (conocida en otras épocas como “El Tibet de Sur América”). Es más, en la gesta de la independencia de los españoles los pasquines satíricos jugaron un papel central y encarnaron ese pensamiento antihegemónico que aún no se ha extinguido en nuestro medio.

Un curador argentino residente en NYC (Carlos Basualdo) señalaba en el texto curatorial de una exposición (Rational twist) que presentó en Bogotá en 1995 que uno de los aspectos que más caracterizaban a Colombia en el campo del arte era precisamente su mirada antihegemónica. De pronto la forma como lo recibieron Lucas y Francois no era necesariamente una forma de rechazo, sino como bien lo señaló Bucher -con exquisito humor:

“Lo que recibiste fue el regalo de una especialidad santafereña, tan típica del altiplano cundiboyacense como lo es la hormiga culona para los santandereanos: la sátira. Me dirás que ese género literario de la colonia también existió en México, pero en esta región las cosas se dan distinto, del mismo modo que hay papa sabanera, que se come con guasca, también hay sátira sabanera que no se pasa casi con nada. La primera mordida sorprende por dos factores, porque no es el visitante el que muerde la especialidad sino la especialidad la que muerde al visitante”

Para mi fue también un debate inolvidable tanto por su chispa como por la serie de situaciones (el robo del laptop, los papeleos de aduana..) que enriquecían mucho este intenso y accidentado encuentro entre el “forastero” que viene de paso y dos miembros del medio local que “salieron a recibirlo”. No sé si Pablo tuvo una experiencia similar en otras ciudades. Sin embargo, no deja de llamar mi atención al leer su texto que en Caracas, Buenos Aires, Guatemala y Santiago su proyecto fue duramente criticado. En este sentido quisiera preguntarle ¿esta serie de críticas las define como algo que habla de la idiosincracia de aquellos contextos o si esta coincidencia crítica no nos refiere a la idiosincracia de su proyecto? ¿se valieron también de la sátira y el humor? ¿de qué forma esta serie de críticas y posiciones escépticas incidieron en la EPD?

Pablo Helguera: Toda conversación, debate o intercambio entre dos agentes revela cosas acerca de ambos — su idiosincracia, sus prejuicios, sus debilidades, etc. La peculiaridad del proyecto de la EPD era que en cada ciudad la propuesta era relativamente la misma — o sea, tener un debate con un grupo de gente. Pero curiosamente, los resultados cada vez eran distintos y sorpresivos. De manera que en respuesta a su primera pregunta, por supuesto que cada crítica hablaba de la idiosincracia tanto de mi o la EPD como de mis interlocutores. Pero a fin de cuentas, según yo, el experimento de deambular por todas las Americas sosteniendo mas o menos el mismo tipo de debate acababa revelando más acerca de los participantes locales que del proyecto mismo. El hacer un proyecto que consiste en viajar para hablar de ese mismo proyecto era una propuesta muy “meta” que a fin de cuentas no es demasiado interesante, y a mi me parecía en extremo narcisista, por lo que prucuraba rehuirla. Y sin embargo, irónicamente, los debates más calurosos y reveladores en latinoamerica siempre comenzaban con cuestionar el proyecto de la EPD — como fue el caso en Bogotá. Pero a la vez cada debate adquirió direcciones particulares. En Caracas el debate fue de índole primordialmente politico, pues la noción de panamericanismo es imposible verla en Venezuela hoy sin ponerla en relación con la filosofía bolivariana chavista, y ese fue el punto de partida para un enorme debate sobre las implicaciones de la integración latinoamericana y su relación con la ideología tanto de izquierda como de derecha. En Guatemala se gestó, a lo menos a mi ver, una verdadera desconfianza por mi condición de extranjero, y en particular de mexicano, y se dio un debate que parecía tener un subtexto postcolonialista. En Chile el debate no estuvo dirigido hacia mí sino, curiosamente, excluyéndome enteramente, con facciones de artistas chilenos atacándose entre sí — lo cual reveló una historia de rompimientos y politicas locales que se remontaban a muchas décadas. En Buenos Aires las críticas al proyecto más bien eran de índole conceptual o filosófico. En cuanto al humor: por supuesto caí en cuenta que la crítica de Ospina era una sátira —yo mismo me especializo en el género. Admito que había algo de humorístico en todas las cosas que me pasaron durante mi estancia en Colombia (mis percances burocraticos en Cartagena, el robo de mi laptop, mi accidente automobilistico en Cucuta, etc). Pero por otra parte es un hecho sociológico es que toda sátira denota algo que está detrás, lo cual fue evidenciándose conforme progresó el debate. Al final, creo que Catalina estará de acuerdo, nadie estaba bromeando sino que todos estaban diciendo cosas bastante serias y de hecho importantes en torno a la identidad cultural, a la tension ante el agente externo y el local, el mundo del arte, la institución, etc. Creo que ese debate, si tiene aun algo de interés, no es porque haya girado en torno a una sátira sino precisamente porque la trascendió. En cuanto al impacto que estas críticas tuvieron en la EPD, diría que al final fue positivo, pues le dieron una razón de ser, aunque fuera como agente irritante. Para mí en lo personal no fue facil sobrellevar el nivel de agresividad de algunos de esos intercambios — de hecho, me tomó un tiempo recobrarme, y fue sorpresivo en algunos casos ver el nivel de hostilidad que los debates despertaban. Pero por eso era la escuela del desasosiego, no del hedonismo. En todo caso, y sin duda alguna, cualquier debate es mejor a la indiferencia, la cual se dio en varios lugares en el transcurso del proyecto— lugares donde sin duda este experimento no cumplió sus objectivos. Particularmente en el norte —donde el debate fue demasiado civilizado— no hubo grandes descubrimientos.

Catalina Vaughan: Finalmente Pablo llega a la Patagonia, dejando atrás la camioneta (tocó venderla en el camino), los desencuentros (qué stress!) y conflictos propios de aquello que se conoce como “espacios de debate” (enough!). En este territorio austral usted dice que encontró la Bienal del fin del mundo, que entiendo es una suerte de evento internacional que físicamente “implanta” un modelo genérico de bienal en este desolado extremo de américa del sur. En ese momento le perdimos la pista. Imagino que Pablo estaba un tanto exhausto de haber cruzado todo el continente.

En cuanto a los debates y diálogos que sostuvo en toda su travesía quisiera saber ¿En alguna publicación o informe del proyecto se incorporan las voces (textos, citas, videos, entrevistas) de aquellos artistas, curadores, estudiantes y público que aceptaron su invitación a participar en estos encuentros? Lo pregunto pues su blog sobre el proyecto opera como el diario de un viajero que describe situaciones y personas que encuentra a su paso. Siempre imaginé que los debates y aportes los editaría a su regreso a NYC para luego publicarlos en la versión on line del proyecto (así accederían con mayor facilidad aquellos involucrados en los encuentros) o en una publicación final del proyecto. ¿Una vez regresa a NYC se hizo alguna exposición o presentación del archivo de la EPD con todo este material?

Pablo Helguera: A mi regreso del viaje entré en un estado casi vegetativo que duró unos tres meses. Luego comenzó una lenta fase de organización de los materiales resultantes que ha resultado casi tan compleja como el viaje mismo: el archivo incluye unas 400 horas de video, unas 5000 fotografías, centenares de materiales legales y migratorios, documentos y decenas de páginas de textos de varias personas, además de los discursos panamericanos. La misma escala del material resultante ha sido un desafío para mostrarlo. Se han hecho exposiciones de este en unas diez sedes donde este tomó lugar (México DF, Mérida, Tegucigalpa Honduras, Chicago, Vancouver, Nueva York) así como en otras donde no ocurrió ( San Juan, Habana, etc). Realicé en el 2007 un documental de una hora en español y en inglés sobre el proyecto, mas otro sobre las últimas hablantes del Eyak y Yagan y otro sobre la carretera panamericana. Se mostró un pequeño segmento del material en Cartagena en el 2008. Aún así, a pesar del tiempo que ha pasado, no he logrado darle al material una forma final —aunque también reconozco que he también necesitado tiempo para adquirir perspectiva y claridad de como formularlo. El plan, para finales de este año, es transformar lo que fue la página del proyecto como un archivo más utilizable y con los testimonios de la mayor cantidad posible de los participantes, y publicar un libro con estos materiales. Al final, sin embargo, el proyecto es un archivo, y yo espero que algún día todo el material pueda ser asumido por alguna institución que lo pueda resguardar, conservar y mantener (incluyendo la estructura misma de la escuela y la campana, que sobrevivieron el viaje y están en mi taller, estorbando, y acumulando polvo e historia).

Catalina Vaughan: Me decía en un comienzo que le interesaba atar unos cabos. Cuenteme si nos queda algo más que quisiera compartir con los amigos de Esfera…

Pablo Helguera: Este proyecto ha durado, desde su concepción, casi una década. Comenzó después del 11 de septiembre del 2001, como una investigación sobre los orígenes históricos de los principios hegemónicos estadounidenses en este continente. Mi aspiración es que algun día los cientos de voces que este proyecto documentó en video o en la web, funcionen como un mínimo retrato de un momento cultural y político de mediados de la década pasada en las américas. Creo que los cabos que me gustaría atar tienen que ver con entender cual es nuestra relación actual como productores culturales (con ello me refiero a artistas, curadores, administradores, críticos, educadores, etc) con la noción de nacionalidad y regionalismo y con el vocabulario visual globalizado que denominé en un ensayo como “la república del arte contemporáneo” —ambos temas que de hecho se tocaron de alguna manera en el debate de Bogotá. Me parece que en esta nueva década nos corresponde definirnos en relación a esos dos territorios y si bien creo que la EDP trató de trazar algunas líneas el debate en torno a estos temas ha apenas comenzado a formarse, y creo que aún queda mucho por decir.

___

Lecturas recomendadas:

Mapping the Republic of Contemporary Art, Pablo Helguera, Art Lies, primavera de 2007.

Sueños panamericanos, debate en Esfera Pública, agosto de 2006.

Escuela Panamericana del Desasosiego, Pablo Helguera, 2006.

Quisiera primero decir que, desde hace muchos años, Bogotá ha jugado un
papel muy importante para mí en lo personal y profesional. Hace una
década, en la Universidad de los Andes, monté una exposición ahí que de
hecho fue mi primera muestra individual en latinoamérica (fuera de
México). En esa misma ocasión — supongo casi nadie se acordará ya —
estuve involucrado en participar en un simposio/seminario titulado “el
artista y el museo”, donde se trataron varios temas circundantes a la
crítica institucional — algo que hace 10 años no se hacía mucho en
latinoamérica. Esto viene a cuento por dos razones: una, porque desde
ese momento he tenido un interés particular por establecer un diálogo
con los artistas y hacedores culturales en Colombia, porque
sinceramente considero que lo que sucede ahora en Colombia (igual que
entonces) es de lo más interesante de latinoamérica; pero tambien lo
menciono porque creo que en los debates que se dieron durante mi visita
existía la percepción que yo no entendía el contexto cultural dentro de
los cuales se dio este debate ( y la crítica institucional fue uno de
los temas precisamente que se mencionaron).

En cuanto a tu pregunta: a pesar de lo que parecía, el proyecto de la
EPD no pretendía “controlar” los debates- ése fue precisamente uno de
los malentendidos que se dió en la polémica. Al contrario: el proyecto
estaba formado con el objetivo de funcionar como un recipiente dentro
del cual cada lugar le dio el significado que quiso, y mi papel era
moderar. Y de hecho hubo un debate en Bogotá que tocó varios temas,
escogido por un grupo de participantes que incluyeron a artistas,
educadores y curadores que se reunieron en la Quinta de Bolívar donde
se habló de identidad nacional. Lo que generó el intercambio en
esferapública fue una reseña satírica que Lucas Ospina hizo sobre el
proyecto. Mi objeción original sobre la reseña — y aún creo que se
sostiene— era que al reseñar algo uno tiene que presenciarlo y no
simplemente imaginarlo —creo, al menos, que eso es lo que hace la
mayoría de los que escriben reseñas, ya sea de una exposición,
performance, evento politico o lo que sea. El debate de esferapública
vino después.

El debate que este intercambio suscitó opacó al debate de la quinta de
Bolívar, pero también fue revelador de varias cosas. Es verdad que en
cada sede yo fui tanto observador como observado, pero siempre estuve
consciente de ese hecho (era imposible no estarlo) y de hecho estaba de
alguna manera u otra obligado a jugar un papel en cada lugar, que fue
desde ser “el artista mexicano,” “el educador” o “el terapista” a ser
“el artista neoyorkino representante de la institucion” o lo que fuera.
En Bogotá mi papel resultó ser el de la institución criticada. Por
supuesto que no me gusto tener que jugar ese papel. Pero creo que, en
retrospectiva, el instinto de quitar el enfoque en Colombia y ponerlo
en el proyecto es indicativo de una manera de percibir la autoridad y
en particular la institución que vale la pena analizar —y yo no soy la
persona indicada para hacerlo. Al final, si hay algo que se puede
salvar de ese debate no es de si la EPD era buen proyecto o no, o de si
yo entendia a los colombianos o no, (realmente, ¿a quién le puede
interesar eso?) sino de si esos debates revelan algo acerca de la
manera en que el medio cultural en Colombia se relaciona con las
instituciones, ya sean instituciones guvernamentales, culturales, o con
la gran metainstitución que es el mundo del arte.

Mi punto en ese momento, que aún comparto hoy— era que esa estrategia
crítica que se le aplicó a la EPD proviene precisamente de la crítica
institucional de principios de los noventa, que consiste en demonizar
la institución sin proponer modelos de debate o producción que la
reemplace o trascienda. Creo que mi desasosiego principal durante el
debate provino del hecho que yo veía, y aun veo, al proyecto de la EPD
como algo que con todos sus defectos buscaba sinceramente generar un
debate común entre individuos y grupos en las américas, y que estaba
motivado por intereses sinceros y por una consternación que en
latinoamérica solemos criticar más que actuar. Pero al final, aunque
de forma negativa, el debate de Bogotá fue irónicamente el más
productivo de todos, puesto que al tratar yo de generar un debate
sincero se dio uno auténtico aunque fuera a través de intercambios
francamente cínicos, y los críticos del proyecto acabaron validándolo a
través de la atención inusual que le dieron en el ciberespacio.

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Petit Comité

15 Feb

21:33 Catalina Vaughan
¿cómo surge la idea de escribir un texto sobre el Comité de Adquisiciones del Banco de la República?
21:35 Gina Panzarowsky
existe un ambiente salpicado de preguntas sin responder,
que algunas personas sabiamente guardan en silencio…
y de ahí la pregunta obvia: qué hay detrás de todo esto?
por ejemplo, el Banco prefiere mantener discrecionalidad frente a sus
actuaciones en el rubro que ejecuta el Comité de Adquisiciones
una cosa es el Banco, otra el Comité!!
de ahí que todas las actuaciones parecieran ser gobernadas desde una
instancia misteriosa…
frente a algo que no debe tener tanto misterio
21:38 Catalina
por qué tanto misterio?
21:40 Gina
buena pregunta para los actores que dirigen ese Comité..
y de pronto para los actores principales..
es decir, la Junta Directiva del Banco de la República
será que ellos no tienen ni idea de lo que pasa
con el arte, con la colección, con sus instrumentalistas?
ud cree que existe alguna línea de acción generada desde la dirección del Banco sobre lo que es o debe ser una colección de arte?
los señores del Banco parecen estar muy ocupados controlando la inflación
como para preocuparse por la tendencia a la baja de los criterios con que el Comité maneja esa parcela secreta…
21:45 Catalina
lo que todo el mundo se pregunta
es por qué parecen tener una carácter vitalicio los miembros del Comité…
21:47 Gina
pues parece que ahí hay una maniobra política de BG para mantener su mangoneo..
es decir, es buena muñequeadora, como le pasaba a Victor Renán Barco para haber presidido
o haber hecho parte de la comisión de presupuesto casi toda su vida!
21:48 Catalina
algo similar a lo que hizo Gloria Zea con el MamBo?
21:48 Gina
me refiero a la comisión de presupuesto del congreso, ojo!
ese es otro caso
al menos Gloria levantó la plata para hacer el edificio!
usted se imagina todavía haciendo recolectas para terminar la monstruosa obra de Salmona?
21:51 Catalina
es decir, BG ha sabido mantener el poder de ejecutar el presupuesto que el Banco pone a disposición de el Comité…
21:52 Gina
pues hasta ahí no me atrevo a decir nada, porque sin tener todos los hilos atados,
es mejor hacerse el bobo, en lugar de callar,
como recomienda la sabiduría popular que tanto arraigo tiene en EP
pero que tiene poder, lo tiene o si no
quién se explica por qué una mujer tan valiosa como Carmelita aguantó tan poco tiempo?
21:54 Catalina
esa puede ser una causa.
la otra es que de pronto era tanta la burocracia que no había tiempo para investigar o proponer
21:56 Gina
no creo que la burocracia sea un elemento clave en esta operación….
más bien los egos.. LOS EGOS!!!
esos son peores que 100 hinchas de millonarios bravos!!
21:57 Catalina
aparte del de BG,estamos hablando de los demas miembros de el Comité?
21:57 Gina
claro…
los conocéis?
21:58 Catalina
sólo sé de Alberto Sierra y Santiago Cárdenas…
21:59 Gina
sip
y otro: Camilo Calderón
y claro, Urrutia como presidente de la Sociedad de Amigos de la Colección
aunque no forma parte del Comité directamente,
tiene mucho que ver con tanto grabado japonés rodando
22:02 Catalina
hecho el diagnóstico, qué opciones cree que tiene el medio del arte para poner fin a este reinado de 25 años?
presionar mediáticamente?
22:03 Gina
proponer a Lucas al senado
o a Vanegas
o Albarracín
pero antes de eso nos toca contarnos
22:04 Catalina
contarnos?
22:04 Gina
claro!!
cuantos somos??
me da risa el pomposo simposio sobre de qué viven los artistas!!
de nada
de las migajas que tira el salon nacional
a donde como borregos juiciosos, peor que ganado pal matadero, les gusta
aplicar a nuestro genios!!
ahhh y todos los muchachos egresados de las nobles instituciones que dirigen
nuestros prohombres: Lucas, Vanegas, Albarracín!!
dirigen a nivel teórico, conceptual..
son la nueva garra de la revolución en el arte colombiano!!
22:08 Catalina
es decir, para cambiar las cosas con el Comité, lo que propone es una asociación de artistas que tenga reconocimiento legal?
o más bien iniciar un proceso de presión de grupo?
22:10 Gina
pues a ver…
eso tiene muchos componentes (odio la palabra muchos)
primero, existen artistas??
y si existen dónde están?
dónde viven??
bajo qué condiciones??
en arriendo??
y si es así???
por qué deben pagar arriendo como si fueran una industria
productiva formal??
no es bueno que acabemos con ese embeleco llamado salón nacional y
redireccionemos esa platica hacia la gente, es decir los artistas?
espacios comunes!!
un edifico abandonado de la ciudad que albergue gente trabajando para el
arte
es decir, consiguiendo un plotter para que los que les gusta plotiar
consigan precios por fuera del mercado!!
una imprenta para hacer lo que se quiere hacer!!
22:16 Catalina
una especie de “centro de arte contemporáneo”?
22:16 Gina
no tengo idea de como se le podría llamar
pero si me parece que la ciudad puede y quiere tener un lugar propio desde
el punto de vista de la gente que hace arte
la madera que hay por parte de la gente joven es buenisima
22:18 Catalina
bueno, pero eso es un tema distinto a lo de el Comité.
en el caso de esta junta vitalicia tiene que generarse una acción que cambie esa situación.
22:18 Gina
la relación entre instituciones y artistas debe cambiar!
aquí ya nos sentimos más que aturdidos averiguando tanto
ojala algo pase y el problema no es BG
ella al fin y al cabo ha hecho lo que ha considerado debía hacer..
pero ya está bien!!
22:21 Catalina
no más autoreelección?
22:22 Gina
por supuesto.. por respeto a sí misma y a su obra que la verdad sea dicha
aquí, GP nunca la ha tocado porque la respetamos!!
22:24 Catalina
otra forma es continuar escribiendo sobre el tema, pues el espacio de la
crítica es una opción. La única hasta ahora.
22:24 Gina
es cierto!!
por ahí se puede seguir demoliendo este muro
que ojala no se vuelva el muro de la infamia!!”
22:25 Catalina
si Darío Jaramillo se retiró después de 25 años
también lo podrían hacer los miembros del Comité de Adquisiciones…

___

Lecturas recomendadas:
¿Cómo compra el Banco? Carlos Hurtado, Periódico Arteria, Diciembre 2009.

El ojo del mecenas Revista Semana, enero de 2010.

La psicopatología del artista no es la patología del arte Gina Panzarowsky, Esfera Pública, febrero de 2010.

La contracontrareforma

6 Feb

Primero vino la Reforma Distrital (se acaba el IDCT y entra en escena la Alzate), luego la Contrareforma (se diseña un Instituto de las Artes como figura que devuelve a la Alzate las funciones que tenía antes de la Reforma) y para este año, la Contracontrareforma (cambia la misión inicial del Instituto de las Artes, la Alzate mantiene sus funciones y, todo parece indicar, desaparece la Galería Santa Fe)

Este y otros temas se tocaron en un chat con Víctor Albarracín (se repuso del soponcio postsimposio)

10:57 Catalina
cómo le fue en el simposio de Popayán?
10:57 Víctor
pues el simposio estuvo bien, yo diría que deprimentemente bien
leí su reseña del evento y me parece que, tratándose del tema que se
trataba, todos esos errores, la sala a medio llenar, las declaraciones
llenas de frustración, la ausencia del ministerio….
todo eso habla con mucha claridad de lo que está pasando
así que prefiero este evento al borde del fracaso que uno en el que mil
personas van a farandulear
o uno en el que Helena producciones quedara divinamente
entonces todo lo que salió mal, me parece que salió muy bien
11:00 Catalina
¿y qué cosas de las que salieron bien puede destacar?
11:01 Víctor
pues me gustó Popayán
es una ciudad un poco aislada
con el lastre de Negret encima pero con un motón de artistas jóvenes
con ganas de hacer cosas muy torcidas y divertidas
Edinson Quiñones, por ejemplo
es como el gemelo perdido de Edwin Sánchez en la provincia, un tipo que le
ha tocado una vida tenaz y que hace cosas tenaces con todo lo que le ha tocado
con un trabajo muy muy lejos de esa moralidad del artista social en Colombia
y así, hay gente moviéndose.
ojalá no los descubra ninguna María Iovino…
11:04 Catalina
¿y que tal la participación de Victor Manuel Rodriguez?
11:05 Víctor
pues, cómo le dijera…. muy “Víctor Manuel Rodríguez”
el tipo llegó con sus esquemas conceptuales y con toda la estructura de
diagramitas, de Bourdieu, de toda la teoría que se quiera
con todos los esquemas operativos de la Secretaría perfectamente
puestecitos, como si los hubiera diseñado un Yves Saint Laurent de las instituciones
entonces parecía que todo fuera perfecto
así que al final yo le pregunté por qué entonces se tenía la percepción de
todo el campo del arte en Bogotá estaba colapsando
le dije que qué ocurría dentro de sus esquemas técnicos con la necesidad de
ejercer control sobre las decisiones institucionales
el dijo que sí, que estaba totalmente de acuerdo conmigo
que ni el concejo ni la Gilberto acataban las recomendaciones de su plan
y que no había mecanismos para intervenir sobre eso
que los artistas tenían que hacer presión, acudir a mecanismos legales y mediáticos
… en fin, que en el papel todo era Alicia en el país de las Maravillas
pero que la práctica estaba lejos de eso…
por lo menos en lo que concierne a la Gerencia de Artes
11:13 Catalina
¿dijo algo del futuro de la Galeria Santa Fe?
11:13 Víctor
pues no con mucha claridad
pero es seguro que va a cerrar este año
tal vez noviembre
11:14 Catalina
¿tampoco hay claridad para donde se la llevan?
11:14 Víctor
creo que ni siquiera se sabe si la llevan a alguna parte.
atando cabos, y desde antes del simposio, yo tengo una teoría
y es que desde la Gerencia se comenzó desde el año pasado a hacer invisible
toda la actividad de la Galería
no envían las invitaciones, no publican catálogos
no inauguran en horarios normales…
para así poder decir que es un espacio muerto, y que ese presupuesto le
sirve más a la sala de la Gilberto, donde se publican libros, revistas, se
hacen conciertos de rock, se toma vino, etcétera
y entonces el concejo dirá que así es y que el presupuesto de la Santa Fe
debe ir a parar a la salita de doña Alzate mo’ Ronga
eso, básicamente
11:18 Catalina
es lo que se llama un muerte anunciada…
11:19 Víctor
pues sí… en esas llevamos ya más de dos años, no?
y creo que en el resto del país la cosa va por el mismo lado
11:19 Catalina
entonces, si el medio no se mueve, el espacio desaparece?
ese es el mensaje de Victor Manuel Rodriguez?
11:21 Víctor
pues sí, pero creo que él tampoco se ha dado cuenta de toooodos los
artículos que se han publicado en medios, de los derechos de petición que
Guillermo Vanegas y otros han enviado
…creo que él no lee Esfera Pública, ni Semana, ni Cambio, ni ve el noticiero.
11:22 Catalina
lee, pero se le olvida…
que tal un derecho de petición colectivo dirigido a la Secretaría?
11:23 Víctor
la impresión que tengo es que el asunto de los derechos de petición se agotó…
ellos tienen abogados expertos en retórica, que contestan tres pendejadas y
no hay más que decir.
me parece que el asunto tiene que ir por el lado de las demandas
pero ese es un proceso desgastante, largo y caro
que posiblemente nadie querrá echarse encima.
tal vez lo único que se puede hacer en la vida práctica es dejar de ir a la
Gilberto, dejar de pasar por sus conciertuchos, dejar de comprar o recibir
su revistica de arte
y así hacer que se caigan sus indicadores de gestión
11:26 Catalina
lo dudo, pues la gente participa en las convocatorias
a pesar de sus problemas de credibilidad.
11:26 Víctor
pero obvio, para eso tendrían que dejar de dar vino y pasabocas en todas sus
inauguraciones…
la gente está donde está el billete, y con toda razón
tampoco se puede pretender que los artistas se mueran de hambre sin intentar
ganarse alguno de los premios de papá Jaramillo
yo creo, como se dice, que esto se fue de culo
(qué pena Catalina por hablar así ante una dama)…
11:28 Catalina
no problema.
y Don Victor Manuel dijo algo del Instituto de las Artes?
11:29 Víctor
pues ahí está el Instituto como una panacea en sus planes
pero nadie tiene idea de qué va a ser, de dónde va a quedar, de quién lo va a manejar,
porque toda la dimensión real del proyecto le pertenece al componente político
11:30 Catalina
sin ningun poder decisorio…
11:30 Víctor
así que me imagino que todo eso terminará decidiéndose en el Concejo, a
pupitrazo y con himnos franquistas de fondo
va a tocar hacerle caso a la ponencia de Lucas Ospina
11:31 Catalina
de qué trató?
11:32 Víctor
de impulsar ese modelo de artista que le lee poemas a señoras ricas, que un
día es mesero y al otro publicista, que lee sobre la hierba y dibuja en servilletas…
una especie de modelo Franz Kafka
que solo es salvado – descubierto – elogiado, cuando está muerto
11:33 Catalina
con buhardilla en La Candelaria, cerca de la Alzate…
11:34 Víctor
bueno, obviamente su ponencia tenía visos más poéticos y con ironía
pero en la práctica la cosa es así…
hay que buscar una cueva en Faca o en Tabio para hacer una nueva gruta
notansimbólica donde se logre hacer alguna vez una expo con antorchas y vino caliente
y recuperar los contactos con los galeristas del barrio Galerías
a ver qué se puede vender en el estrato 3 – 4
11:37 Catalina
bueno, como decía alguien, “como vamos, vamos mal”
11:38 Víctor
pues sí, mejor dicho, depende… como decía Víctor Manuel R.,
“también hay artistas que se están beneficiando de esto”
y de eso no tengo la más mínima duda
11:39 Catalina
qué le pareció el Premio Luis Caballero?
11:40 Víctor
pues bien
aunque me perdí varias de las exposiciones
así que no tengo una perspectiva clara
11:41 Catalina
y de las que vió?
11:42 Víctor
es decir, de lo que ví, todo me gustó menos…
Catalina Mejía, Rosario López, Pertuz…
pero me perdí la de Luis Fernando Ramírez
la de Nelson Vergara y no me acuerdo si alguna otra
11:43 Catalina
y la de Mario Opazo?
11:44 Víctor
pues me gustaron los videos y el montaje en el espacio de la galería, pero
cuando fui él no estaba y entonces me perdí las acciones, que creo que eran
fundamentales en el conjunto del trabajo
11:45 Catalina
me gustó el performance y el debate en Esfera
11:46 Víctor
sí, pues el debate estuvo bueno, aunque se fue un poco por las ramas con
toda la cosa del feminismo y etcétera
y también con toda la cosa de lo local y lo colombiano que siempre es ridícula
como pasó con Michèle Faguet en el de crítica…
pero sí, creo que se pudo dar un debate realmente mucho más político
11:48 Catalina
de pronto todavía se puede dar
11:49 Catalina
¿no cree que en vez de presionar por un espacio como la Santa Fe
valga la pena hacerlo por estimulos para espacios como El Bodegón?
11:51Víctor
creo que eso no va a pasar.
por lo menos en el contexto distrital, y en el nacional es difícil.
mientras el ministerio no entienda que los espacios necesitan plata porque
son precarios y no pueden tener las cuentas al día, un contador contratado,
los impuestos pagados y un colchón y convenios externos para funcionar, la
cosa es muy muy difícil.
11:51 Catalina
listo Víctor
¿cree que se nos queda algo?
11:53 Víctor
pues de quedar, queda… pero, como decía Wittgenstein
“De lo que no se puede hablar, hay que callar”

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Lecciones de política distrital (cuatro entregas):

Reforma Distrital (entrevista con Víctor Manuel Rodríguez, febrero de 2007)

Cultura del Estado (entrevista a Jaime Ceron, Arteria, agosto de 2008)

Contrarreforma (artículo de la revista Semana, junio de 2009)

Contracontrareforma (proyecto de acuerdo por el cual se crea el Instituto Distrital de las Artes, octubre de 2009)


¿Simposio o soponcio?

4 Feb
La semana pasada tuvo lugar en Popayán el Simposio de Profesionales Formales e Informales de las Artes Plásticas y Visuales (Wow! qué nombre!)

Por lo que se pudo ver en la transmisión “en vivo y en directo” del Simposio había muy poco público. ¿Qué objeto tiene desplazar a más de treinta personas a Popayán cuando se pudo haber hecho en Cali, de donde eran la mayor parte de los participantes?, más aún cuando el Simposio tenía como lema la pregunta ¿Pero de que vive un artista en Colombia? (!!?)

De entrada hay que decir que el logo del Simposio deja mucho que desear (el perfecto cliché del artista, le faltó el “moustache”) Debajo del logo vemos a Víctor Manuel Rodriguez (also known as “Viticor”), gestor de la Reforma Distrital de Cultura y responsable directo de que la Alzate tenga ahora a su cargo el manejo del presupuesto de artes plásticas en el distrito (imagino severa dosis de verborrea impregnada de la jeringonza de los estudios culturales) ¿Alguien le habrá preguntado el por qué de este debacle burocrática? ¿qué hace este señor de invitado a este encuentro?, ¿respondiendo a la pregunta de qué vive un artista en Colombia?

Se agradece a alguno de los muchos ponentes que nos cuenten qué pasó con este personaje y qué otras cosas sucedieron en esta especie de “retiros artísticos” (se supo además que varios artistas sufrieron severo soponcio luego de semejante convivencia).

Víctor Alabarracín (con visibles signos de agotamiento… ¿habrá puesto en aprietos a Vitícor?)

Jaime Cerón (con algo de dolor responde a la pregunta ¿de qué viven los curadores?)

Lucas Ospina (sin dar todavía muestras de cansancio… ¿será que nos puede decir qué piensa de todo esto?)

Danilo Dueñas (abstraido y en estado pre-soponcio)

Veronica Wiman (qué soponcio! ¿why Helena did not invited Mariangela instead of this avatar?)

Otra de las “perlas” de Víctor Manuel Rodriguez tiene que ver con la creación del Instituto Distrital de las Artes, actualmente en trámite en el Concejo de Bogotá y al que me referí en un pasado post publicado en pleno diciembre y que seguramente quedó sepultado por las fiestas navideñas. Cierro con un fragmento de este post, titulado El medio y los medios:

En una nota informativa publicada en la página Samuel Alcalde el pasado 16 de noviembre, el Proyecto de Acuerdo para la creación del Instituto Distrital de las Artes se presentó para análisis del Concejo de Bogotá. El primer debate sobre el Proyecto de Acuerdo tuvo lugar el pasado 2 de diciembre y es posible que para el primer semestre del 2010 el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES) sea una realidad, después habrá que esperar a que nombren su director y se inicie un nuevo proceso de empalmes y ajustes que tomarán su buen tiempo (no hay que olvidar que Víctor Manuel Rodriguez, ex Subdirector de Fomento a las Artes, ha estado cerca de este proceso y puede tener sus aspiraciones para desempeñar un cargo directivo en el naciente Instituto).

Según consta en el Proyecto de Acuerdo 427 el IDARTES tendrá como objeto:

“La ejecución de políticas, planes, programas y proyectos para el ejercicio efectivo de los derechos culturales de los habitantes del Distrito Capital, en lo relacionado con la formación, creación, investigación, circulación y apropiación de las áreas artísticas de literatura, artes plásticas, artes audiovisuales, arte dramático, danza y música, a excepción de la música sinfónica, académica y el canto lírico”

Es decir, la creación del IDARTES no implica (como se dijo inicialmente) transformación alguna para el sector de las artes visuales (“Catalina Ramírez, adelantaba que las funciones de la Gilberto Alzate volverían a ser las de antes de la reforma, con la creación del nuevo Instituto de las Artes”). La FGAA continuará ejecutando los recursos y planes de las artes visuales pues tiene entre sus principales funciones “ejecutar las políticas, planes, programas y proyectos enfocados a desarrollar una programación cultura y artística permanente. Ejecutar los planes, programas y proyectos acordes con su misión y relacionados con el fomento y circulación a las artes plásticas y visuales, tales como concursos y salones de convocatoria pública nacional y ajustarlos regularmente a las prácticas y requerimientos del campo”.

La creación del IDARTES no genera cambios de fondo sino una entidad burocrática a la que se reportarán otras entidades como la Alzate, que conserva el manejo de las convocatorias, exposiciones y concursos (el problema no es la institución en sí, sino la poca representatividad, credibilidad y capacidad de interlocución que tiene con un medio artístico que en teoría “representa”)

Así como vamos, vamos mal.

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Catalina Vaughan

Fotos de Juan Carlos Cuadros

¿A quien otorgaría usted el Premio Luis Caballero?

1 Feb

El próximo viernes 5 de Febrero se dará a conocer el artista ganador de la quinta edición del Premio Luis Caballero. 6 artistas están nominados. El ganador recibirá un premio de 50 millones de pesos.

Despues de ver las propuestas y leer las críticas, el público puede otorgar su premio. Es decir, se trata de un “premio del público” y la votación está abierta hasta este viernes (no se trata de que esta votación incida en la del jurado, que falló desde el año pasado y sólo se hará público este viernes)

La votación estará abierta hasta el viernes 5 de ferbrero a las 7 am. El sistema no permite más de un voto por persona (IP)