Archivo | diciembre, 2009

Del medio y los medios

26 Dic

Llega el fin de año con sus inevitables balances o selección de los “sucesos del año”. Los hay de todo pelambre: de la política, la economía, la labor del alcalde, el presidente, los mejor vestidos, los que salieron perdiendo, las fotos más destacadas y asi ad infinitum. Aunque parece haber balances para todo, los del campo del arte tienden a desaparecer (si no hay análisis a lo largo del año ¿cómo esperar que haya un balance de los doce meses si para ello es necesario contar con una revisión crítica semanal, quincenal o mensual?…).

La revista Semana (dueña de Arcadia) destaca en su sección de Cultura Las peleas del año, algo inédito, pues lo que se esperaba era una lista breve de exposiciones institucionales (la de Warhol, las ferias y de pronto un Regional). Dice Semana:

A finales de agosto, la artista cubana Tania Bruguera logró lo que pocos artistas conceptuales han podido hacer en el país: que su nombre sonara fuera del estrecho círculo de las artes. Su performance en la Universidad Nacional en el que se ofreció cocaína a los asistentes en una bandeja de vidrio dio para todo tipo de críticas. La página de Esfera Pública se llenó de comentarios en menos de dos días y hubo ponencias en las aulas de la universidad: ¿fomentaba Bruguera el consumo de cocaína entre los estudiantes? o ¿acaso quería decir lo que ya se ha dicho hasta la saciedad: que en la raíz del conflicto colombiano está la coca? El escándalo fue tal que el 11 de septiembre llegó a la primera página de El Tiempo, a los noticieros del mediodía, a los oídos de la Iglesia Católica y al Ministerio de Cultura. Lo que pocos esperaban era que la universidad acusara a la artista por distribución ilegal de estupefacientes”

A lo anterior habría que añadir que la reacción del medio artístico en Esfera Pública fue sorprendente no sólo por la cantidad de participaciones sino por el rarísimo hecho de que había un acuerdo general en torno a la forma improvisada y ofensiva con que Tania Bruguera abordó el tema del conflicto. El clamor era generalizado y no se hizo un análisis del performance (la “crítica a la obra” quedó atrás y el debate moral tenía un nítido subtexto: el tema del conflicto es patrimonio del medio artístico local).

Este debate hace visible la forma como los medios masivos están retomando las situaciones del medio del arte. La escasa crítica de exposiciones parece irrelevante y lo que prima son aproximaciones que parten de la transgresión de los límites éticos y legales (el Performance De Tania Bruguera, la Desaparición de dineros en la Alzate, el Caso del Goya, el Caso de la Carta Anónima a Beatriz González, los Globos del Bicentenario y el fin del Premio Botero).

El conflicto que mantiene un sector del medio artístico con la Fundación Alzate también llegó a los medios de comunicación. El pasado mes de junio la revista Semana publicó La contrareforma donde hizo un breve recuento de este caso, reseñado inicialmente por la revista Arcadia en su artículo “La rebelión contra la Alzate“:

En dicho artículo, la actual secretaria de Cultura, Catalina Ramírez, adelantaba que las funciones de la Gilberto Alzate volverían a ser las de antes de la reforma, con la creación del nuevo Instituto de las Artes. Así que muchos respiraron. Sin embargo, un año y medio después, varias fuentes consultadas por SEMANA concluyen que la gestión de Alzate ha sido la de manejar una entidad pública con una lógica privada. Prueba de ello es la publicación de un aviso el pasado 3 de junio, en el diario El Tiempo, promoviendo el conversatorio ‘Gabo político’, en el que el logo de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño aparece en primer plano y los de la Alcaldía y la Secretaría, en un tamaño pequeño, como si se tratara de dos patrocinadores de la Fundación. Al respecto, Catalina Ramírez, sentada en su despacho del centro de Bogotá, le dijo a SEMANA que si bien era cierto que “aún hacía falta ajustar asuntos con la Alzate”, veía a la directora con una mayor disposición para comprender la necesidad de crear un Instituto de las Artes”

En una nota informativa publicada en la página Samuel Alcalde el pasado 16 de noviembre, el Proyecto de Acuerdo para la creación del Instituto Distrital de las Artes se presentó para análisis del Concejo de Bogotá. El primer debate sobre el Proyecto de Acuerdo tuvo lugar el pasado 2 de diciembre y es posible que para el primer semestre del 2010 el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES) sea una realidad, después habrá que esperar a que nombren su director y se inicie un nuevo proceso de empalmes y ajustes que tomarán su buen tiempo (no hay que olvidar que Víctor Manuel Rodriguez, ex Subdirector de Fomento a las Artes, ha estado cerca de este proceso y puede tener sus aspiraciones para desempeñar un cargo directivo en el naciente Instituto).

Según consta en el Proyecto de Acuerdo 427 el IDARTES tendrá como objeto:

“La ejecución de políticas, planes, programas y proyectos para el ejercicio efectivo de los derechos culturales de los habitantes del Distrito Capital, en lo relacionado con la formación, creación, investigación, circulación y apropiación de las áreas artísticas de literatura, artes plásticas, artes audiovisuales, arte dramático, danza y música, a excepción de la música sinfónica, académica y el canto lírico”

Es decir, la creación del IDARTES no implica (como se dijo inicialmente) transformación alguna para el sector de las artes visuales (“Catalina Ramírez, adelantaba que las funciones de la Gilberto Alzate volverían a ser las de antes de la reforma, con la creación del nuevo Instituto de las Artes”). La FGAA continuará ejecutando los recursos y planes de las artes visuales pues tiene entre sus principales funciones “ejecutar las políticas, planes, programas y proyectos enfocados a desarrollar una programación cultura y artística permanente. Ejecutar los planes, programas y proyectos acordes con su misión y relacionados con el fomento y circulación a las artes plásticas y visuales, tales como concursos y salones de convocatoria pública nacional y ajustarlos regularmente a las prácticas y requerimientos del campo”.

¿En qué cambian las cuestionadas prácticas institucionales y la falta de interlocución del medio artístico con la Fundación de Ana María Alzate?

La creación del IDARTES no genera cambios de fondo sino una entidad burocrática a la que se reportarán otras entidades como la Alzate, que conserva el manejo de las convocatorias, exposiciones y concursos (el problema no es la institución en sí, sino la poca representatividad, credibilidad y capacidad de interlocución que tiene con un medio artístico que en teoría “representa”)

Así como vamos, vamos mal.

Catalina Vaughan

Además del caso de “Gabo político”, los cuestionamientos a convocatorias como la de Consonancias sacaron nuevamente a relucir el carácter privado del manejo y los beneficiarios finales de estas residencias financiadas con dineros públicos: galerías privadas en Sao Paulo y Rio de Janeiro (…y al que se atrevió a cuestionar le respondió un jurado con esta amenaza al final de su réplica: “Pero tranquilícese, malentender también es una forma de comenzar a entender. Sólo tiene que comprender y corregir la distorsión que hace. A veces eso sucede en la cárcel“)

La irresistible ascensión de Gabriel Orozco

10 Dic

Hace un par de semanas inauguró su retrospectiva en el MoMA de New York. En varios artículos se habla de su suerte, su fórmula para alcanzar el éxito, su ojo para dar en el clavo en relación con las exigencias del mainstream euroamericano y otros dardos más.

Salvo esta videoentrevista realizada por el MoMA y el artículo de Holland Cotter en el New York Times, los reviews de la muestra reflejan escépticismo ante el fenómeno Gabriel Orozco.

¿Qué hay detrás de todo esto? ¿es la respuesta de la crítica a la obra o a la célebre arrogancia del artista? Anexo a continuación la respuesta de Orozco seguida por los links a los artículos en cuestión:

Los artistas aún se deja[n] apantallar

“Los artistas aún se deja[n] apantallar por la autoridad, el poder, la moral, el dinero, el éxito y esas cosas que limitan la capacidad de experiencia del individuo en el mundo y en el arte.”

Descontento con la lectura a su obra y a su trayectoria en una carta dirigida a su galerista José Kuri, el artista mexicano Gabriel Orozco cuestiona los textos de los críticos españoles Sergio R. Blanco y Estrella de Diego, publicados en el suplemento El Ángel del periódico Reforma el pasado 22 de noviembre reproducidos aquí.

Estimado José:

Te escribo sobre la dupla de artículos recientes en el suplemento El Ángel del periódico Reforma que habla sobre el éxito de mi carrera en relación a mi próxima exposición en el MoMA y que, para resumirlos en uno, podríamos titularlos algo así como “El milagro del éxito del mexicano de la fórmula secreta” o simplemente: “Orozco: el secreto del éxito milagroso”. En estos relatos con entrevistas (una a tu hermano Gabriel, o sea a ti, o al galerista llamado Gabriel, o a José, ya no entendí…) los dos autores -para abreviarlos en uno llamémosle Blanca Estrella (¿En el periodismo se vale equivocarse de nombre, no?)- describen la historia de mi “estratosférico ascenso” repitiendo sin censura estilística palabras como coincidencia, circunstancia y suerte, sin mencionar, ni una sola vez, las palabras talento, originalidad o, ya de perdida, que los agarré de sorpresa! Hablan también de “darle al clavo” al gusto internacional… ¡Como si eso existiera! O como si además existiera un gusto nacional… ¡O como si todo fuera cuestión de gusto! También dicen que mi éxito se debe a que me convertí en el artista latinoamericano preferido de la crítica anglosajona, y claro, esto, en tono despectivo. Sin darse cuenta que por mi obra me convertí en el artista latinoamericano más visible y en un artista reconocido por la crítica y los artistas contemporáneos de mi continente.

El problema es que esos dos artículos deforman un poco la historia de mi carrera hasta llegar a especulaciones alarmantes, que no sólo no develan lo que llaman el “milagro” de mi éxito ni su verdadera circunstancia, sino que lo empañan con el vapor del hervor de su mala leche. Porque llegar a decir que la Caja de zapatos vacía o La piedra que cede puedan tener -en sus palabras- “excesos de complacencia con los discursos más institucionalizados, aquellos que se mueven en torno a parámetros colonialistas y en cierto sentido paternalistas” es a propósito equivocarse de artista. No sé si lo hacen para no mencionar a los artistas en México que se acomodan en obras y estrategias derivadas de la mía pero definitivamente violentas, cursis y melodramáticas, que paternalizan hasta tatuar, simbólica y físicamente, a su público asalariado-colonizado disfrazado de barrenderos “voluntarios”. El chantaje emocional como estrategia de explotación de lo políticamente correcto del artista extranjero exótico “exiliado” en México, llegó a niveles tragicómicos, la verdad. Artistas, más que paternalistas, que son padrotes en su pública y económica manipulación del cuerpo ajeno y que convierten al arte en espectáculo del poder de aprovechamiento de la mano de obra barata del tercer mundo. Ese simplemente no soy yo. Me pregunto si los artistas jóvenes en verdad creen que las estrellas, la suerte, las coincidencias o el beneplácito del poder, me dio lo que tengo. ¿Cómo han cambiado las cosas desde aquel milagrito mío que dicen, no?

Me pregunto entonces, si el reciente reconocimiento internacional al arte mexicano, iniciado gracias a ese milagrito, es también pura suerte y beneplácito del poder colonialista. Sí cómo no…

¿Alguien se acuerda de lo insignificante internacionalmente que era el arte mexicano antes de cambiarlo? ¿Milagrosamente? ¿Te acuerdas de Raquel Tibol leyendo en voz alta un libro sobre lo que eran las instalaciones? Era para que el público de la exposición del Desierto de los Leones comprendiera lo que estaba pasando ahí. Una exposición de instalaciones en sitio específico, relacionadas con la arquitectura y el lugar de esa manera, no se había hecho en México, y las personas (incluida Tibol) se pusieron a estudiar. Ahí comenzamos a cambiar el arte en México. En 1988, antes de irme a Nueva York, se gestó el cambio. Eso de que todo lo hice desde Nueva York es mentira. Lo hice en México y después lo mandé a volar y desde afuera se consolidó ese cambio… Parece fácil… -Con el escándalo que se armó con mi primera exposición en el MoMA y que propagó imágenes de mi trabajo por todos lados. ¿Recuerdas la cara de críticos locales? Era como si se les hubiera aparecido el chamuco. Desde ahí comenzaron a demonizarme. Por cierto, ¿sabes cuánto dinero dio Conaculta al MoMA en aquel momento de los mil quinientos dólares que les pidieron para el folleto? ¡Cero! Que porque preferían apoyar otros proyectos, de otros mexicanos de otro tipo en el futuro inmediato, ofreciéndole al MoMA que si querían Conaculta podía sugerirles algunos nombres… ja ja ja…

En fin, este tipo de subtextos velados con una aparente imparcialidad académica y una deficiente documentación, deriva en un historicismo chafa, donde el talento de un individuo para entender su momento y hacer las cosas como se le pega la gana y encontrar nuevas artes para la vida y la obra, nunca serán la razón de su éxito. Si acaso pueda parecer increíble a estos mexicanos que un paisano haya innovado e influido a otros artistas del mundo, lo cual, aunque no se mencione -en su desglose de los ingredientes para mi triunfo-, es una medida y quizá la razón principal del éxito de mi obra en estos años. La novedad, no el exotismo, es lo que hace fortuna. Y el que hace algo primero que los demás se hace imprescindible como punto de referencia. El éxito vino después de la creación de algo nuevo… que tuvo éxito.

Ya sé que siempre me dices que no pierda el tiempo en esto y te preguntarás por qué escribo estas cosas. Creo que es tiempo de decirles a los nuevos historiadores locales que exigen tanto moralmente, que aprendan a exigirse a ellos mismos primero. Que lean con atención a los mejores críticos e historiadores del mundo, así como nosotros aprendimos de los mejores artistas. La verdad es que es una pena que todavía no haya un “milagro” de la crítica mexicana del arte contemporáneo. Que no haya aparecido alguien que sea admirado en el mundo entero, y no sólo por los que se interesan solamente en el arte mexicano, sino por todos los que se interesan en el arte contemporáneo en general. No existe el historiador mexicano que tenga una voz original escuchada. Qué lástima. ¿Será mala suerte? ¿O que las estrellas no se han alineado…? Creo que simplemente están a gusto con lo que ellos creen que saben. Habrá que regalarles un espejo grande y redondo.

Muchos saludos a Mónica.

Nos vemos muy pronto en Nueva York.

Gabriel Orozco

* visto en Salon Kritik

El milagro mexicano – Estrella de Diego
http://salonkritik.net/09-10/2009/12/el_milagro_mexicano_estrella_d.php

Orozco el secreto de su éxito – Sergio R. Blanco
http://salonkritik.net/09-10/2009/12/orozco_el_secreto_de_su_exito_1.php