Archive | febrero, 2003

ambiciones curatoriales

27 Feb

No me he leido los manifiestos del Comité. (Pero ví las obras)Parece que si uno no los ha leido, la Bienal no se entiende.Es decir, no hay que verla primero. Hay que leerla.No son un texto complementario. No señor!Primero está escrita y luego debidamente ilustrada.Propongo que para la proxima versión el comité realice la operacióninversa: primero ver y luego escribir la norma.Primero saber cuanto es el presupuesto y luego “tomarse Bogotá”.De lo contrario nada de interacción social, nada de relación conla vida de la ciudad.

Es decir, otra vez a pedir prestadas lasbibliotecas y disponer objetos.Les anexo, para que vayan calentando motores, estos parrafillosde Justo Pastor Mellado =>Una bienal se debe a una ciudad específica, a su trama político-cultural y a sus ficciones edificatorias. Por eso, entre lamusealidad y la “bienalidad”, la práctica curatorial se instala comouna práctica discursiva que desde el diagrama de las obrasrecompone las redes de producción imaginal y simbólica en nuestrasintervención urbana.Es importante remitirse a la lectura de una formación artísticaapelando a reconstruir sus tramas coyunturales. Una bienal instala unmodo de producción institucional específica, que trabaja en la largasociedades. A tal punto, que hay ediciones de bienales que, según lacoyuntura, se han convertido en verdaderas operaciones deduración, mientras que una curaduría consiste en la edición de unalectura de una fase de producción artística, trabajando en la cortaduración. Esto hace que el concepto de curaduría así como el estatutodel curador, se remitan a un terreno de teoría menor, en que laespecificidad de sus operaciones se va construyendo en función de laconsistencia de la coyuntura.

En este sentido, asumiendo el carácter deun enunciado editorial, la curaduría es, básicamente, un conceptopráctico.La larga duración tiene que ver con el carácter de las infractacionessociales que, a propósito de la acogida negociada que toda ciudadconstruye con su bienal, producirá efectos en la gestión estratégica dearte contemporáneo. Dicho sea de paso, es probable que algunosefectos de gestión lleguen hasta amenazar los procedimientos demantención del carácter de larga duración de una bienal.